Mientras las parejas celebran su amor cada 31 de diciembre, los solteros sueñan con empezar el año con una nueva ilusión. ¿Hay mejor momento para ligar?
El 31 de diciembre suele ser la excusa perfecta para que las parejas salgan a celebrar el pistoletazo de salida de otro año de complicidad. Los solteros, por su parte, confían en vislumbrar el comienzo de un romance fresco y genuino, y qué mejor ocasión que la Nochevieja para dar con el amor.
Pero seamos sinceros: ¿es viable pescar algo más que un simple beso fugaz a medianoche durante las fiestas? ¡Tranquilo, claro que se puede!
Encontrar a «esa persona especial» antes de las campanadas
Apechugar con el frío de diciembre sin un hombro donde apoyarse da pereza. ¿Quién no suspira por un abrazo calentito durante las fiestas? Al fin y al cabo, suena de lo más apetecible ver los fuegos artificiales bien pegado a alguien que te acelere el pulso, comerte las uvas con tu media naranja o trasnochar de la mano de quien te hace ilusión.
Si te pilla el toro y arrancas el año sin pareja, que no cunda el pánico. Todavía hay margen de maniobra para dar con la horma de tu zapato antes de que salten los corchos de Nochevieja. Y si vas algo perdido, echa un vistazo a estas pistas para afinar el radar.
Tira de agenda y contactos
Entre queja y queja por tu soltería, seguro que más de un amigo, compañero de oficina o familiar te ha soltado alguna vez lo de «te voy a presentar a alguien». Lo normal es poner los ojos en blanco o descartarlo pensando que no encajará contigo. ¿Y si esta vez suena la flauta?
Ese círculo cercano que se empeña en hacer de Celestino a veces cala tus gustos mejor que tú mismo. Así que, antes de que acabe diciembre, dales luz verde. Ábrete a conocer a gente que se salga por la tangente de tus filtros habituales. ¡Igual te llevas una sorpresa mayúscula!
Sumérgete en la selva de las citas online
No hay época más propicia para lanzarse al mundo digital. Con un par de clics el planeta se encoge, ahorrándote paseos nocturnos bajo cero para ligar.
Instálate un par de aplicaciones desde el calor de tu sofá. Plataformas masivas como Meetic o freemeet funcionan a las mil maravillas para casi todo el mundo, aunque siempre puedes afinar el tiro con opciones más específicas si buscas un perfil muy concreto.
¿Vas detrás de un churri gay, una chica con tus mismas inquietudes o buscas algo más específico? Tranquilo, hoy en día hay un rincón digital para cada tipo de conexión que imagines.
Así que ni te lo pienses: saca tu mejor sonrisa para la foto de perfil y a conquistar.
Déjate sorprender por lo imprevisto
El año agoniza, así que haz aquello que te da reparo pero te ronda la cabeza, aunque eso signifique salir por patas de tu zona de confort.
La comodidad de la rutina está muy bien, pero sacudirse el polvo con planes inéditos te inyecta una chispa de seguridad brutal. Dicen que el amor acecha donde menos te lo esperas; igual el maromo o la chica con quien brindarás el año que entra aparece en el sitio más estrafalario posible.
La primera cita: el examen de fuego
¿Has fichado ya a alguien que te hace Tilín? ¡Perfecto! Ahora toca resolver la gran duda existencial: ¿qué plan improvisamos para una primera cita que esté a la altura?
Pocas cosas generan tanta roña en el estómago como un primer cara a cara. Es el test definitivo para comprobar si esa chispa virtual se traduce en química real de carne y hueso.
Quedar en los estertores del año tiene su ventaja estratégica: disipa los silencios incómodos y os coloca en la línea de salida con la tranquilidad de saber que ambos buscáis empezar el año con buen pie y, con suerte, algo más.
Lo fácil es tirar de cena formal en un restaurante cuqui o encerrarse en el cine. Pero con la cuenta atrás pisándonos los talones, pega buscar algo con más gancho. Aquí van unas cuantas ideas para romper el hielo.
Paseo cultural entre lienzos o fósiles
Puede sonar a cliché de guía turística, pero recorrer museos o galerías de arte dota al encuentro de un aire distendido y original. Ya sea cotilleando arte contemporáneo, historia o pasándoos por el museo más estrafalario de la ciudad, la conversación fluirá sola.
Saca a relucir tus reductos favoritos
Aprender cómo respira alguien cuando está en su salsa no tiene precio. En lugar del típico sitio neutro, llévalo a ese rincón de la ciudad que te chifla. Tu acompañante captará tus pasiones al vuelo y viceversa, bordando un recuerdo imborrable.
Una cita verde y sobre ruedas
Huid de pantallas y propicien una tarde al aire libre. Alquilar un par de bicis para callejear por las zonas más pintorescas de la ciudad y rematarlo merendando en un local ecológico es mano de santo para conectar.
Ruta de rastrillos y tesoros ocultos
Callejead curioseando puestos. Olvídate de los centros comerciales impersonales y zambúllete en mercadillos de segunda mano, tienditas vintage con solera o ferias de artesanía local según lo que os mueva.
Madrugar para ver el amanecer
No apto para perezosos, pero si ambos sois de los que madrugan con alegría, empezar el día viendo salir el sol es de una romanticismo arrollador. Una tirada rápida de senderismo urbano, un paseo por la orilla o un parque solitario bastan.
Y rematar la machada desayunando churros o un buen café caliente mientras cotilleáis de v la vida es un plan redondo.
3, 2, 1... ¡FELIZ AÑO NUEVO!
Ligar en pleno sprint final de diciembre mola un montón y destila romanticismo por los cuatro costados. Al haber tan poco margen, la tensión del clásico beso de medianoche se disipa y todo fluye más relajado.
Si el feeling inicial ha sido mutuo, echale valor y suelta la pregunta del millón: ¿te apetecería pasar Nochevieja conmigo? Eso sí, para esta noche gorda conviene apostar por planes algo más tradicionales que un experimento improvisado.
Apunta estas opciones para arrasar en Nochevieja:
De copas con la peña
¿Te parece precipitado presentarle a tu gente tan pronto? En marzo cantaría por soleares, pero en Nochevieja las reglas del juego cambian; el espíritu festivo tolera perfectamente las incorporaciones de última hora.
Consúltalo primero con tus amigos para tantear el terreno y luego tírate a la piscina con tu ligue.
Eso sí, la noche clave evita a toda costa que se sienta como un florero atrapado en territorio comanche. Déjale su espacio para que interactúe, pero ve a rescatarle de vez en cuando.
El resultado cuando suenen los cuartos está asegurado: un abrazo de película con el que arrancar el año de la mejor manera posible.
Cena con vistas y glamour
Busca un sitio gastronómico que mime los detalles o cuente con un ventanal de infarto. Platos exquisitos, brindis largos y un balcón para contemplar los fuegos artificiales mientras os fundís en el beso más dulce del año.
Noche íntima a cal y canto en casa
Como el calor del hogar no hay nada. Si las circunstancias mandan quedarse en casa, móntate tu propia gala privada.
Pringaos las manos cocinando algo rico o pedid comida a domicilio si los fogones no son lo vuestro, pero daros un capricho culinario.
Después, una peli tirados en el sofá, juegos de mesa para aguantar la medianoche a base de risas o una charla infinita para diseccionar vuestras vidas.
Y al doblar las doce campanas... ¡besazo al canto!
Si habéis jugado bien vuestras cartas, empezaréis el año estrenando título oficial de pareja.