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El arte de la conversación: cómo adaptar tu lenguaje según el tipo de mujer

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El arte de la conversación: cómo adaptar tu lenguaje según el tipo de mujer

¿Te has fijado en cómo las mujeres reaccionan de forma distinta ante un mismo discurso? En realidad, existen tres tipos de «sistemas de representación» que determinan la forma en que una persona se comunica y reacciona. Todos tenemos un sistema dominante, pero...

¿Te has fijado en lo diferentes que pueden ser las reacciones de las mujeres ante un mismo comentario? En realidad, existen tres tipos de «sistemas de representación» que determinan la forma en que cada persona se comunica y reacciona.

Todos tenemos un sistema predominante, aunque pocos sabemos identificarlo. Si aprendes a detectar cómo funciona una mujer, podrás adaptar tu lenguaje para conectar al máximo con sus pensamientos, lo que hará que destaques y seas único para ella.

La mujer visual

Cuando le hablas, necesita crear imágenes mentales y visualizar lo que le cuentas.
Una chica visual utilizará todo el vocabulario relacionado con la imagen. Es muy sensible a las apariencias, a lo «bello», y le gusta llamar la atención. Durante una conversación, prefiere fijarse en tus gestos y expresiones antes que en los detalles exactos de lo que dices.

El lenguaje de la visual: «ya veo... es un poco como... se parece a... está claro... no lo veo claro... a primera vista... por supuesto... ilustrar... ilusión... objetivo... visiblemente...»

Cómo hablarle:

  • Usa comparaciones y metáforas visuales.
    «Mi jefe se parece a Bruce Willis, mi piso está decorado como un templo zen budista, etc.»
  • Ponle ejemplos cada vez que le cuentes algo.
    «Pinto un poco al estilo de Van Gogh, ya sabes, sus bodegones, pues algo así...»
  • Dale detalles concretos sobre formas, colores y texturas.
  • Cuida tu estilo, ya que se fijará y recordará cómo vas vestido, tus gestos, etc.

Qué debes evitar

  • Hablar demasiado rápido o saltar de una idea a otra sin darle tiempo a imaginar lo que le cuentas.
  • Quedarte solo en la teoría sin apoyarte en ejemplos prácticos.

El lenguaje de la kinestésica: «sentido común... contacto... tener buen olfato... con los pies en la tierra... sentir... calor... pesado... emoción... experimentar»

Cómo hablarle:

  • Cada vez que le cuentes algo, no te limites a describir los lugares y los hechos de manera fría. Métete en la situación y descríbete a ti mismo viviendo ese recuerdo.
  • Cuando te hable, hazle muchas preguntas.
  • «¿Y qué hiciste entonces?... ¿cómo reaccionaste?... ¿qué le dijiste?...»


Qué debes evitar:

  • Aún más que con la chica visual, si le hablas sin darle ejemplos ni detalles concretos, a la kinestésica le resultará imposible seguirte el hilo.

La auditiva

Al igual que la visual, la auditiva se centra en un sentido: el oído. En otras palabras, todo lo que le dices se queda en el plano de las palabras. A una persona auditiva le encanta aprender de memoria, suele hablar sola a menudo y tiene un pensamiento muy abstracto. Reflexiona mucho y tiene una gran capacidad de concentración si el tema le interesa. A la auditiva le cuesta captar el lenguaje no corporal o entender las indirectas; necesita que le hables con total claridad: «Eso me recuerda a... me acuerdo de... ya había oído eso en alguna parte... ya me habías dicho eso... por supuesto... prestar atención... hablar... decir... escuchar»

Cómo hablarle:

  • Háblale bastante, ya que procesa y registra todo lo que le dices.
  • Presta atención a sus reacciones, prueba con diferentes temas y enseguida verás qué le atrae.
  • Apela a su memoria: «¿te acuerdas cuando te conté que...?»
  • Hazle cumplidos y dile abiertamente lo que piensas de ella.
  • Como norma general: haz exactamente lo contrario de lo que harías con una chica visual.

Qué debes evitar:

  • Darle demasiados ejemplos visuales, ya que no necesita imaginarse la escena.
  • Fiarlo todo a la apariencia: una auditiva se formará una opinión de ti por lo que dices y cómo lo dices, más que por lo que ve.
  • Como norma general: no hagas lo que harías con una chica visual.

Para resumirlo con un ejemplo práctico: si dices «Llegué anoche de fin de semana a las once bajo la lluvia», la auditiva se quedará con la frase tal cual. La visual te imaginará llegando a casa a las once y completamente empapado. La kinestésica te visualizará caminando bajo el agua, escuchará el sonido de la lluvia de fondo, te verá abriendo la puerta y mirando el reloj a las once...

Al principio, te aconsejo que pongas en práctica estos métodos con tus amigos o familiares; verás que, prestándole un poco de atención, los signos de cada forma de pensar son de lo más evidentes.
A partir de estas claves, podrás encasillar a cualquier chica en una de estas tres categorías con bastante margen de acierto. Una vez lo sepas, aprovéchate de esa ventaja para hablarle exactamente como ella necesita y dar en el clavo.

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